"La línea, el movimiento, los ecos del tango: sistemas, escrituras, y otra vez las líneas. El accidente, y la búsqueda de equilibrios posibles. Los dibujos se desarrollan como una obra de danza. Y de la misma manera que en una obra de danza, en el dibujo final es imposible reconocer cuál fue el primer trazo que inició todo. La fascinación por ese primer gesto y por el desafío de poder ponerlo en equilibrio, es una de mis más profundas motivaciones en el momento de dibujar. Después todo eso, todavía siempre la línea, el recuerdo de un baile y la imaginación de un próximo tango."